Carta a un universitario: que no te roben tus ganas de comerte el mundo

Que no te roben tus ganas de comerte el mundo

Se que la situación actual no es fácil para la gran mayoría de nosotros.

Nunca es fácil estudiar cuando el sistema educativo falla y la crisis viene pisándote los talones mes a mes. Pero es la situación con la que nos ha tocado lidiar y no por ello tenemos que aceptarla y quedarnos de brazos cruzados esperando a que mejore.

Sin embargo, nunca me ha gustado dar el típico discurso de victimista al que estamos acostumbrados día tras día. No es mi forma de pensar y me niego completamente a aceptar que la crisis ha cerrado todas las oportunidades que tenían otros años atrás.

Pero lo que tampoco voy a ocultar es que, en pleno siglo XXI, el sistema educativo en España no podría estar más atrasado. Y lo peor de todo ello es que se trata de ocultar bajo la premisa de que somos la generación más preparada de la historia.

Aún así, pese a la crisis o lo desgastada que se encuentre la universidad, hay algo que como universitario nunca te deberían quitar: tus ganas de comerte el mundo.

A día de hoy, por norma general, tu única obligación es la de estudiar y sacar tu carrera adelante. No tienes hijos, ni una hipoteca a 30 años por pagar. Es una libertad que mucha gente a día de hoy no pueden permitirse tener y algo que está pasando factura a muchos hogares.

Tú, en cambio, tienes la oportunidad de arriesgar o por lo menos de intentar algo diferente. Y si no eres amante del riesgo, siempre tienes la opción de seguir formándote mientras estudias para tener un currículum mucho más completo el día que tengas que salir a la calle a buscar trabajo.

Si estudias una ingeniería puedes dedicar los años de tu carrera a formarte en algo complementario que te permita optar a unas prácticas de empresa. Existen una gran cantidad de cursos con los que aprender a manejarte con lo programas de cálculo o diseño que usa un ingeniero. En mi universidad, al menos, las empresas que ofertan prácticas suelen tener muy en cuenta estos detalles.

Si estudias economía, tienes más fácil la opción de aprender a invertir en bolsa. Al mismo tiempo que te formas en algo complementario a tu carrera, puedes generar bastante dinero mientras estudias haciendo algo que realmente te gusta y que no te suponga un gasto excesivo de tiempo.

O si estudias, por ejemplo, una carrera relacionada con el mundo empresarial tienes la opción de crear un blog en el que compartir tus conocimientos y forjar una marca personal sólida que te de más opciones una vez hayas acabado tu carrera.

Y si nos ponemos, seguro que podríamos sacar mil y una salidas adicionales a las carreras o grados que estudiamos y que te permiten avanzar profesionalmente y poder llegar más aliviado a fin de mes. Eso si, teniendo siempre en cuenta que no es nada fácil llevarlo todo en rueda día tras día.

Lo que quiero decirte con todo lo anterior es que opciones, a pesar de la crisis, existen por todos lados. Lo último a lo que debemos recurrir es a adoptar un papel de víctima y a aceptar la realidad tal cuál como es antes de, por lo menos, intentar cambiar nuestra situación actual.

Y es que, en muchas ocasiones, la gran diferencia entre crear que algo es imposible o lograrlo es pasar a la acción. No se necesitan grandes inversiones ni un talento sobrenatural. Solamente muchas ganas. Aunque repito, esto quizás no es aplicable a todo.

Como he comentado antes, nos han hecho creer que somos la generación más preparada del mundo. Que estudiar una carrera es lo más adecuado en tiempos de crisis. Y lo peor de todo, que la universidad era sinónimo de encontrar un trabajo de éxito. Y, como puedes comprobar cada día en los medios de comunicación, nos hemos pegado una buena hostia contra la verdad.

Después de todo, puede que no seamos los más preparados. Pero tenemos una gran ventaja diferencial que muchas personas, por desgracia, no pueden disfrutar de ella. Estoy hablando de ser libres.

Y créeme que, aunque es algo que no se mencione muy a menudo, es el principal motivo que nos debe ayudar para seguir con ganas de comernos el mundo día tras día.

Cada día puedes ver en televisión historias de personas que han hipotecado su vida para poder disfrutar de una situación estable dentro de unos años. Y, con la crisis actual, hipotecarse es sinónimo de perder tu libertad. Una libertad de la que, a día de hoy, si podemos disfrutar las personas que estamos estudiando o que no tenemos que sacar una familia adelante.

Hay otro apartado que nunca debes olvidar. Hoy en día, tienes acceso prácticamente a casi todo lo que te imagines. Quizás no tengas (por el momento) acceso a ciertos privilegios de ricos, pero por muy poco dinero o en ocasiones de manera gratuita puedes tener acceso a algo mucho más valiosos y que pocas veces se valora: la información..

Para mí, el acceso ilimitado a la información junto con la libertad que tenemos son los dos activos más valiosos que tenemos y que no nos podemos permitir perder mientras seamos jóvenes.

Por ello quiero que este post te sirva como inspiración. Quiero que lo veas como un pinchazo en el culo que te haga darte cuenta de que no puedes estar en el papel de víctima durante todo el tiempo. La única persona que puede ayudarte a salir de esta situación eres tú mismo.

Porque recuerda esto: de todas las personas que existen en el mundo, la más importante en tu vida eres tú mismo.

Existen millones de opciones: desde viajar a otro país en busca de trabajo hasta crear un negocio pasivo online que te permita disfrutar del día a día. Desde trabajar para una empresa de tu pueblo y hacer algo de valor para todos los habitantes del mismo hasta crear tu propio negocio y sentir el riesgo y la satisfacción del emprendedor.

Sea cual sea tu decisión, lo único que espero es que no desaproveches los mejores años de tu vida privándote de la libertad que te ofrece ser joven y no tener a nada ni nadie bajo tu responsabilidad.

Photo Credit | Flickr

Alejandro Caballero SánchezAutor

Blogger. Runner. Entrepreneur. Estudio ingeniería industrial a la vez que trato de hacer realidad uno de mis sueños: vivir de mi blog. Al entrar en la universidad me di cuenta de que algo fallaba en el sistema. Ahí fue cuando vi en un blog una oportunidad para sobresalir. Una oportunidad para buscar la estabilidad dentro de lo inestable.

2 comentarios en “Carta a un universitario: que no te roben tus ganas de comerte el mundo

  1. Excelente su post Alejandro…
    Y a la vez muy acertado, eso de hacerse la victima es algo que a muchas personas se les da y dejan de lado o no se dan cuenta esos dos activos con los que contamos que al igual que usted los considero como primordiales…

    Estamos en la era de la información y solo nos queda disfrutarla y sacarle el mayor provecho posible para bien.

    ### Disculpa Alejandro como puedo publicar mi comentario como lo hacia anteriormente aqui en tu blog, a lo que me refiero anteriormente lo hacia ingresando con mi cuenta de FB pero ahora no es posible… puedes ayudarme en ello?

    Un saludo!

    1. ¡Hola Miguel!

      Por suerte a día de hoy hay acceso prácticamente ilimitado a la información. Formarse y adquirir unos activos como los que comentamos es más fácil que nunca, por lo que estamos perdiendo completamente nuestro tiempo si desaprovechamos estas oportunidades.

      Con respecto a los comentarios, lo cierto es que con el nuevo diseño del blog me planteé cambiar el antiguo sistema de Disqus por varios motivos:

      – Se hacía algo difícil manejarlo y, depende del día, elevaba mucho los tiempos de carga del blog.

      – Algunos lectores me comentaron que no se adaptan bien a esta herramienta para comentar, especialmente en versión móvil.

      Por estos motivos quise probar a volver a los comentarios por defecto de WordPress. Estoy tratando de buscar algo para poder registrarse desde redes sociales para que te sea más fácil.

      Siento las molestias Miguel, estoy trabajando en este tema de los comentarios.

      ¡Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *