Por qué emprender no debe ser una batalla contra tu estilo de vida

Por qué emprender no debe ser una batalla contra tu estilo de vida

Mark era un estudiante más de la Universidad de Harvard. Un día, junto con unos compañeros, decidió lanzar un proyecto de red social. A día de hoy, Facebook es la red social más usada a nivel mundial. Un simple proyecto universitario de un estudiante puede acabar por convertirse en uno de los mayores imperios tecnológicos del momento. Ésta es la magia de Internet. O, mejor dicho, la magia de una idea revolucionaria.

Historias como la de Zuckerberg inspiran cada día a millones de personas a emprender. Vivimos en la época de la fiebre emprendedora. Para que esconder lo que ya es una realidad.

[Tweet “Internet ha revolucionado la forma de crear negocios”]

Sin embargo, aquí te encuentras tú luchando como un cabrón para lanzar tu pequeña start-up al mercado. Modelos de negocio, rondas de financiación, contratación de un equipo y un infinito número de pequeños y grandes detalles que debes vigilar.

Y al final, entre tanta historia y caso de éxito, nos encontramos con la realidad del emprendedor: tu nuevo compañero de viaje es el estrés y una sensación de riesgo e incertidumbre que no eras capaz de imaginar.

Aunque es cierto que el riesgo nos encanta a muchas personas, para mí existe una parte muy negativa en todo lo que te estoy contando. Me explico.

Dicen que emprender es vivir unos años de tu vida como nadie lo haría para poder vivir el resto de tu vida como nadie puede. Antes ésta era una frase que me motivaba a la hora de trabajar en mi blog, pero con el tiempo he comprendido que no pienso estar pasando los mejores años de mi vida inundado de estrés y privándome de ciertos puntos de mi vida que realmente me aportan felicidad.

Aún así, me sigue encantando emprender.

¿Cuál es la solución al estrés de la vida emprendedora?

En varias ocasiones he comentado que uno de los autores que más me inspira es Tim Ferriss con su libro La semana laboral de 4 horas. Fue quién me introdujo en el concepto del lifestyle design y para mí es uno de los referentes en esta disciplina.

Te cuento todo esto porque hace unos meses, dándole vueltas a la cabeza en busca de nuevas ideas, se me ocurrió pensar si era posible juntar lo bueno de emprender con el diseño de un estilo de vida acorde a tus valores.

Y, por suerte, me di cuenta de que son muchas las personas que ya ponen en práctica este concepto. El mismo Tim Ferriss era uno de ellos, al igual que otra de las personas a las que realmente admiro en el mundo de los negocios en Internet: Lewis Howes.

[Tweet “Emprender debe ir de la mano de tu estilo de vida”]

Lifestyle Entrepreneur o cómo valorarte a ti mismo emprendiendo

Después de todas estas historias que te estoy contando, puede que te interese seguir investigando sobre este concepto.

Siempre he valorado muchísimo mi salud y me considero una persona muy activa a la hora de hacer deporte y llevar un control de mi día a día para estar siempre al máximo.

No obstante, hace un año aproximadamente caí en el error que te estoy comentando durante todo el artículo. Estaba metido en un par de proyectos, escribía un post diario en el blog y tenía que sacar 12 asignaturas en la universidad. Muchos podréis pensar que por aquella época era más exigente que ahora (puede que llevéis razón), pero aquello no era saludable. Me encantaba lo que hacía, pero era consciente que no estaba todo lo sano que debería estar.

En ese momento creí que era más importante llevar proyectos que realmente fueran acordes con el estilo de vida que quería llevar en lugar de dejarme llevar por el síndrome de la multitarea del emprendedor (creo que debería dedicarme a ser médico para emprendedores) o el ganar por ganar.

Por ello, con el concepto de lifestyle entrepreneur me siento tan identificado. Y si tuviera que darle una definición, la más exacta a la que podría recurrir es la de una persona que emprende un negocio que le permita llevar un estilo de vida acorde a sus valores en lugar de emprender por el simple hecho de levantar una empresa y conseguir beneficios.

En otras palabras, construir un negocio compatible con tu estilo de vida y no un estilo de vida compatible con tu negocio.

[Tweet “No crees un estilo debe vida alredor de tu negocio. Que tu negocio se adapte a ti”]

Una lanza a favor del egoísmo

Dicen que el egoísmo es una de las cualidades en las que nunca debemos caer. Sin embargo, soy de los que piensan que en cada persona existen dos tipos de egoísmos: el egoísmo bueno y el egoísmo malo.

Es cierto que muchos adoptan como definición de egoísmo aquella que impide compartir con los demás o pensar en uno mismo en los momentos en los que otros necesitan ayuda. De esta definición creo que todos somos contrarios a aceptarla en nuestro diccionario.

[Tweet “Eres la persona más importante de tu vida”]

Sin embargo, pocas personas quieren darse cuenta de que ellos mismos son las personas más importantes de su vida y que un poco de egoísmo bueno es la solución al estrés con el vivimos en el siglo XXI. ¿Han pasado por tu cabeza algunas de las siguientes preguntas?:

– ¿Termino el informe para mi cliente un sábado a las doce de la noche o me voy a tomar algo con mis amigos?

– ¿Invierto dinero en sacar un proyecto adelante o invierto el tiempo que le dedicaría a prepararme una maratón?

– ¿Vivo pendiente del correo electrónico o decido tomarme una semana de libertad digital?

Muchos pueden ver estas preguntas como procrastinar en el trabajo. Sin embargo, para mí son muestras de que el egoísmo bueno es una de las soluciones a construir un estilo de vida saludable y que te permita rendir al máximo cuando sea el momento de emprender o sacar tu negocio adelante.

Cuando comprendes que emprender es trabajar para vivir bien y no vivir para trabajar

Muchas veces (también me incluyo) nos dejamos llevar por la famosa corriente de emprender a la antigua usanza, en la que bajo mi punto de vista se trataba de crear siempre algo a lo grande.

Es decir, emprender pensando que se necesitaba invertir una gran cantidad de dinero para montar desde el primer día una gran empresa. Y no solamente con dinero se conseguía levantar un negocio, sino que también intervenía en gran medida el sacrificio y las horas de trabajo que eras capaz de aguantar día tras día.

Sin embargo, creo que si nos dejamos llevar por estos extremos lo único que conseguiremos a día de hoy es malgastar nuestras energías y vivir en el completo estrés durante los años más valiosos de nuestras vidas. Todo ello creyendo que cuando nos jubilemos o vendamos nuestra empresa será el momento de dedicarnos a vivir la vida.

[Tweet “Emprender a la vieja usanza es contraproducente para tu salud”]

En esa delgada línea en la que nos movemos es la que marca la diferencia entre dedicar nuestra vida completa al trabajo o dedicarnos a algo que nos permita disfrutar en nuestro día a día tanto personal como profesionalmente.

Y es creo firmemente que si un proyecto que emprendes o un negocio no te hace disfrutar de tu día a día estás perdiendo completamente el tiempo. Estás perdiendo demasiado tiempo de tu vida en hacer algo solamente por motivos banales como el dinero.

Eso es algo que me recuerda mucho a una de los diálogos con los que comienza La semana laboral de 4 horas:

– Y, de todos tus negocios, ¿cuál te ha gustado más?

No se lo pensó ni un segundo antes de contestar.

– Ninguno de ellos.

Me explicó que se había pasado más de 30 años con gente que le caía mal para comprar cosas que no necesitaba. La vida se había convertido en una sucesión de esposas trofeo -iba por el número de la suerte, el tres-, coches caros y otros motivos vacíos para presumir. Mark era un muerte viviente.

Como puedes leer, emprender por el simple hecho de obtener cosas banales es algo que puede reconfortarte si tu objetivo solamente es conseguir dinero. A nadie se le va a juzgar por el dinero, porque al fin y al cabo es algo que todos queremos y necesitamos.

Sin embargo, cuando de verdad logras sentirte realizado es cuando eres capaz de no solamente alcanzar una cantidad de dinero que te permita obtener tranquilidad, sino cuando también puedes disfrutar con lo que haces.

[Tweet “Emprender debe ser disfruta de tu día a día mientras logres llegar a fin de mes”]

¿Estás preparado para emprender de acuerdo a tu estilo de vida?

Emprender está genial. Para mí es una de las soluciones a la hora de buscar un futuro laboral mientras estudio una carrera que, a priori, me genera bastante incertidumbre en el día de mañana.

Además, no puedo evitar decir por todos lados que mi blog es uno de los mayores motivos en mi día a día para tratar de exigirme lo máximo de mí.

Pero por lo que no estoy dispuesto a pasar es por pagar un precio muy alto por emprender. Y no hablado de dinero, no.

Hablo de que si de por si es bastante difícil aprobar todas las asignaturas año tras año, lo último que quiero es involucrarme en un negocio que me termine de consumir por completo.

Por eso me encanta el concepto de lifestyle entrepreneur. Y, por ello, es el concepto que quiero que sirva como base para todos los artículos, secciones y proyectos que tengo en mente para este blog durante 2015.

Y tú, ¿qué tipo de emprender eres?

¿Estás dispuesto a emprender pensando en un estilo de vida que esté en concordancia con tus valores?

¡Nos vemos en los comentarios!

Photo Credit | Flickr

Alejandro Caballero SánchezAutor

Blogger. Runner. Entrepreneur. Estudio ingeniería industrial a la vez que trato de hacer realidad uno de mis sueños: vivir de mi blog. Al entrar en la universidad me di cuenta de que algo fallaba en el sistema. Ahí fue cuando vi en un blog una oportunidad para sobresalir. Una oportunidad para buscar la estabilidad dentro de lo inestable.

4 comentarios en “Por qué emprender no debe ser una batalla contra tu estilo de vida

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