7 lecciones que no aprendes en la universidad y que te alejan del mundo laboral

Conocimientos que no adquieres en la universidad

Hoy es otro de esos días en los que me salto el calendario editorial.

He comentado en más de una ocasión que estudio ingeniería industrial, y que el principal (y casi diría único) motivo por el que decidí que ésta era la carrera que quería estudiar es porque mi vocación desde pequeño era ser mecánico de Fórmula 1.

Hace una horas tuve una práctica de máquinas térmicas en la que tenía que aprender a montar y desmontar un motor de coche. El mío concretamente correspondía a un Audi R6.

¿Hasta aquí todo parece normal no?

El problema para mí viene cuando un alumno tiene que esperar tres años de una carrera de cuatro años para poder empezar a ver algo de forma material. Esto me ha hecho darme cuenta de que existen una serie de habilidades o conocimientos que la universidad no es capaz de transmitir y que eso condiciona en gran sentido la crisis de la universidad a día de hoy.

[Tweet “Esto es lo que no te va a enseñar la universidad”]

La aplicabilidad de los contenidos es demasiado dudosa

Salvo en contadas ocasiones, la formación universitaria es fundamentalmente teórica en todas sus vertientes.

Todos entramos a la universidad con la intención de adentrarnos en un mundo más práctico, pero lejos de la realidad la mayoría de contenidos son fundamentalmente teóricos y apenas tienen aplicación práctica en el mundo laboral.

La universidad solamente te enseña las bases que debes conocer, pero no como integrarlas en tu futuro laboral. En ese sentido admiten que el conocimiento práctico lo aprenderás una vez estés dentro de tu trabajo, cuando en realidad la primera toma de contacto debería ser en la época de estudiante.

Existe una tendencia negativa al abuso de la especialización

Desde hace unos pocos años atrás, o al menos en el sistema educativo español, existe una cierta tendencia a especializarse.

Aprender algo muy concreto de un tema no es nada malo. Todo lo contrario. Pero encuentro dos problemas derivados en la especialización excesiva:

– La demanda de aquello tan específico que realizas puede ser suficiente o puede desaparecer en un futuro. Aprender durante varios años conocimientos muy específicos sobre un tema te limita bastante tus oportunidades laborales.

– Ahora especializarse es sinónimo de hacer un máster, lo cual implica desembolsar mucho dinero en una formación que realmente no te será necesaria según el campo en el que te encuentres.

La universidad no potencia una serie de skills fundamentales en el mundo laboral

Otro problema frecuente del mundo universitario es que te enseña a estudiar, pero no a trabajar. Y con ello me estoy refiriendo a que no se potencia una serie de habilidades o skills que son fundamentales.

Para mí la universidad debería suponer un lugar de transición hacia el mundo laboral, y es por eso que opino que se debería adoptar al menos una asignatura que te adapta a lo que te vas a encontrar fuera.

En ese sentido la universidad, en la mayoría de ocasiones, no potencia habilidades como el pensamiento crítico o la capacidad de decisión ante situaciones fuera de lo común en tu trabajo.

Te enseñan a que todo se puede resolver siguiendo un camino prefijado

Existe un pequeño gran detalle que aleja a la universidad del mundo real: la gran mayoría de problemas a los que te enfrentes simulan condiciones ideales y están repletos de restricciones que hace que trasladarlo a la realidad sea realmente complicado.

Para todos esos problemas siempre encontrarás una serie de pasos prefijados que, siguiendo correctamente, te permitirán hallar la solución correcta a lo que buscas.

El problema viene cuando no solamente se aplica este camino prefijado a la formación universitaria, sino cuando adquirimos esta filosofía de vida a todo lo que hacemos en nuestro día a día (incluido el mundo laboral).

No se potencian conocimientos imprescindibles para el desarrollo personal

No te estoy revelando ningún secreto si te digo que la gran mayoría de universitarios se encuentran más perdidos cuando salen de la carrera que cuando entran.

Te dan tu título, te encuentras ante el mundo laboral y, a partir de ese momento, no sabes cómo reaccionar. No tienes interiorizadas las habilidades que te he mencionado antes para ayudarte a encontrar trabajo.

Si aún así y pese a la situación actual logras empleo, tus primeros meses o incluso años estarán destinados a la adaptación al mundo laboral que para mí debería comenzar en la universidad.

En este sentido podrás ver como apenas se potencian conocimientos básicos y necesarios sobre negocios, búsqueda de empleo, emprendimiento, finanzas personales, productividad y capacidad para trabajar en equipo.

El concepto del rebaño sigue muy presente en el sistema educativo

Una de las mayores verdades que puedo escuchar es aquella que se refiere a que somos el máximo responsable de nuestras acciones.

Es cierto que estoy hablando del mundo laboral todo el tiempo y que muchas de las decisiones las tomarás en conjunto con tu equipo de trabajo. Pero en aquellas transcendentales te encontrarás tú solo ante el peligro.

Y si bien es cierto que la universidad no potencia en exceso el trabajo en equipo, tampoco pone en práctico algo que para mí es fundamental en el desarrollo personal: la capacidad de tomar decisiones por cuenta propia.

Desde que empiezas en el colegio con 4 años hasta que acabas la universidad o el máster están constantemente haciéndote creer que todo lo que haces va a ser guiado, corregido o orientado por un profesor que esté a tu lado.

En ese sentido se está creando la dependencia de que debe existir una persona que coordine y supervise todo lo que hacemos con el fin de nunca cometer un fallo.

Y como te darás cuenta, muchas de las decisiones vitales que tengas que dar van siempre unidas del riesgo de tomarlas en solitario.

La universidad no te adapta al mundo laboral o emprendedor

Por último, aunque bien podría ser una síntesis te todo lo que te he comentado anteriormente, se podría decir que la universidad no está cumpliendo de forma aceptable su principal función o el motivo por el que fue creada: ayudarte a formarte en una profesión que realizarás una vez salgas al mercado laboral y encuentres trabajo.

El contenido que se imparte es demasiado teórico e ideal. O, dicho de otra forma, está demasiado alejado de la realidad como para tener una conexión directa con lo que realmente necesitarás en tu futuro empleo.

##

Resumiendo, estos son los conceptos que para mí nunca te enseña la universidad.

Por suerte para ti, si eres universitario o tienes en mente entrar a la universidad, estos conceptos y habilidades los puedes adquirir por tu propia cuenta mientras estudias.

A mi me ha funcionado hacer un blog para tratar de adquirir todo esto de lo que te hablo, aunque las posibilidades gracias al mundo conectado en el que vivimos son infinitas.

¿Cuál es tu opinión sobre la formación en la universidad? ¿Crees que los conocimientos que te enseñan están adaptados al mundo laboral?

PD: esté artículo, como cualquier otro de opinión, está basado en mi experiencia como estudiante y es por eso que puede que no estés complemente de acuerdo o no te sientas identificado con lo que digo.

PD2: la imagen que aparece de fondo al comienzo del artículo se corresponde con el motor de un Audi R6 que pude desmontar.

Alejandro Caballero SánchezAutor

Blogger. Runner. Entrepreneur. Estudio ingeniería industrial a la vez que trato de hacer realidad uno de mis sueños: vivir de mi blog. Al entrar en la universidad me di cuenta de que algo fallaba en el sistema. Ahí fue cuando vi en un blog una oportunidad para sobresalir. Una oportunidad para buscar la estabilidad dentro de lo inestable.

10 comentarios en “7 lecciones que no aprendes en la universidad y que te alejan del mundo laboral

  1. Muy de acuerdo con tu entrada. Yo mismo he tenido dificultades a la hora de llevar a la práctica la cantidad de teoría que nos dieron. En mi caso, era Psicopedagogía, y abusan mucho de decirte lo que debería hacerse, el mundo “ideal”, pero no te orientan sobre cómo se hace. Y hubo asignaturas donde no obtuve conocimientos fundamentales por culpa de la ideología fanática del profesorado. Tuve que aprender mucho por mi cuenta cuando me preparaba oposiciones, y leyendo muchos libros y buscando muchas cosas en Internet. Y lo malo es que no he podido tener ninguna experiencia práctica en condiciones porque la carrera no nos lo facilitaba. Es decir, soy psicopedagogo, pero no he visto un departamento de orientación ni en fotografía. Y es difícil trabajar sin haber tenido antes a alguien experimentado al lado que te responda a esta pregunta “¿lo estoy haciendo bien?”. Pero mi pregunta es: ¿cómo lo pasaron ellos? ¿Siempre ha sido así la formación? Todo esto afecta a la confianza en sí mismos.

    1. ¡Exacto Rafael! Veo que ambos compartimos la misma visión. En mi propio caso, siendo una ingeniería, todo el contenido que veo es teórico en su mayoría. Sabemos efectuar las operaciones matemáticas, eso es innegable, pero apenas tenemos conocimientos para abordar un problema de la vida real. Como siempre digo, la universidad te enseña a resolver problemas resueltos con todos los datos de partida, pero te deja completamente desorientado cuando has de enfrentarte a un problema nuevo y no conoces qué herramientas debes usar.

      ¡Un abrazo!

  2. Hola, Buenas tardes Alejandro!

    De nuevo le dejo mi comentario al respecto de su post y comparto totalmente su opinión con lo referente a las universidades, como sugerencia es que las universidades la mitad de su carreras deberían de ser teoría y la otra solo practica para que asi tengamos mas preparación o al menos estar preparados para el mundo laboral… Un punto mas que no te enseña la universidad es a las nuevas exigencias de las empresas, siempre comienzan con teoría muy antigua y que verdaderamente ahi se va toda la carrera y de lo nuevo se ve muy poco.

    Un saludo.

    1. ¡Buenas Miguel!

      No puedo estar más de acuerdo contigo. Dos puntualizaciones muy buenas.

      Lo cierto es que a día de hoy prácticamente la totalidad de la carrera es teórica, y depende de en que carrera la formación se encuentra bastante desactualizada con respecto a los cambios que estamos viviendo en los últimos 10-15 años.

      ¡Un abrazo!

  3. Hola Alejandro!

    Sigo tu blog desde hace tiempo, pero es la primera vez que me paso a comentar 😉

    La verdad es que me siento reflejado en todo lo que dices. En mi caso estudié Ingeniería de Edificación (lo que ha sido siempre Aparejadores o Arquitectura Técnica hasta que el Plan Bolonia decidió que se nos cambiaba el nombre para seguir siendo lo mismo).

    Pues hice dos visitas a obra en toda la carrera, alucinante. Algo que debería ser básico en la formación, pues prácticamente ni se toca.

    La suerte es que ahora hay muchas posibilidades de formarse por cuenta propia de muchos conocimientos que se necesitan en el mundo laboral y que la universidad no aporta.

    No me enrollo más, enhorabuena por el blog 😉

    Un saludo!!!

    1. ¡Buenas Nacho!

      Encantado de verte por el blog. Y gracias por compartir siempre los posts por Twitter.

      La verdad es que somos cada vez más los que nos encontramos en una situación parecida. En mi caso llevo tres años en la carrera y lo único que he visto es un motor, unos rodamientos y dos circuitos básicos que hasta los mismos profesores dicen que no tienen aplicación. Y, por si fuera poco, te obligan a hacer un máster si quieres tener el título de Ingeniería Industrial. O lo que es lo mismo, lo que antes se hacía en 5 años ahora es en 6.

      Por suerte, como tú dices, existe una alternativa para personas como nosotros y se encuentra en Internet.

      ¡Un abrazo crack!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *