¿Y si el fallo no existiera?

Siempre existe la posibilidad del fallo. El miedo a fallar. ¿Pero y si este no existiera? ¿No te has planteado nunca esta pregunta?

¿Y si el fallo no existiera?

Comentaba en el artículo de ayer la influencia que tenía el entorno en nuestro miedo a fallar. Algo por lo que todos hemos pasado en más de una ocasión. Tanto el fallo, como el miedo a fallar. Es algo habitual prácticamente en nuestro día a día.

No obstante, y a pesar de que fallar mola, es sinónimo de derrota para muchas personas que inician un proyecto, que desarrollan una idea o que realizan una apuesta por si mismo. Y a pesar de que no paro de repetirlo a todos los que me rodean, nunca terminan de valorar la importancia de todo el conocimiento aprendido durante todo ese tiempo. Simplemente nos quedamos con que hemos fracasado (para mí no existe peor palabra que ésta), y no valoramos que posiblemente hayamos ayudado a alguien a mejorar en su vida. No valoramos que hemos sido capaces de aportar valor. Simplemente nos quedamos con la imagen de un cartel de cerrado.

Siempre he dicho, y aunque no sea un caso equiparable, que si alguien día tuviera que abandonar mi blog solamente con una persona a la que hubiera ayudado me hubiera dado más que satisfecho. Por muchas visitas que genere, simplemente con que haya alguien que aprecie las horas de dedicación que he puesto me conformaría. Todo el dinero invertido (y el que queda por invertir) en mi blog y en la formación que conlleva para poder escribir a diario sobre marketing habrá merecido la pena.

Creo sinceramente que, si te sientes identificado con esta frase, ya habrás dado un paso de gigantes para lograr hacer crecer tu proyecto y dar el máximo por ello. Se puede fallar si, pero todo el conocimiento adquirido no se paga ni con todo el dinero del mundo. Y vale que esta frase puede ser muy soñadora, pero si te has visto en esta situación posiblemente me des la razón.

Quizás sea el momento de dar un paso al frente, obviar la posibilidad del fallo, el permiso y los comentarios del entorno y rodearte de todas las personas y recursos necesarios para iniciar ese proyectos que tienes en mente durante las últimas semanas/meses/años. ¿Conoces a alguien que viva solamente de una idea? Yo por lo menos no. Es el momento de transformarla en realidad, y herramientas como la web 2.0 nos facilitarán en gran medida el cambio.

Por todo ello te invito a reflexionar con una pregunta… ¿Y si el fallo no existiera? ¿Y si pudiéramos arriesgarnos a lanzar cualquier proyecto sabiendo que el tema económico no influirá? ¿Obedecerías al entorno o el hecho de no importar el fallo supone un paso de gigante a la hora de emprender? ¿Qué harías?

Desde aquí te invito a que me cuentes tu punto de visitas a través de los comentarios. Sería genial poder conectar contigo y mantener una conversación sobre este tema. ¿Te animas?

Alejandro Caballero SánchezAutor

Blogger. Runner. Entrepreneur. Estudio ingeniería industrial a la vez que trato de hacer realidad uno de mis sueños: vivir de mi blog. Al entrar en la universidad me di cuenta de que algo fallaba en el sistema. Ahí fue cuando vi en un blog una oportunidad para sobresalir. Una oportunidad para buscar la estabilidad dentro de lo inestable.

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